El Bautismo en el Jordán.

ME HE PASADO A http://blocdenotas2.blogspot.com
Estamos cansados y agobiados por multitud de cuestiones: el cambio climático, el hambre en el mundo, las guerras, los odios entre pueblos, el aborto, el terrorismo, la inmigración, la carestía de la vida, la situación política, los problemas laborales, la familia, las enfermedades...
Y en esto viene Dios Padre con una sonrisa de oreja a oreja y nos dice:
-Éste es mi Hijo, el amado, en quien me he complacido. (Mateo 3, 17).
-¡Vale!, ¡vale!, le decimos, ven otro día que hoy no está el horno para bollos. ¿Tú sabes las cosas que nos preocupan?, ¿tú sabes como está el mundo?. ¡Tío, vives a tu bola y no te enteras de nada!. ¿¡Si quieres te presento a mi hijo que es un cretino y no sabe ni donde tiene su mano derecha!?.
Y hoy, como ayer, le despachamos con un bufido para poder seguir sumidos en nuestros profundos problemas existenciales dejándole apartado y con un palmo de boca abierta.
Menos mal que Dios, además de misericordia, tiene mucho cuajo e insiste una y otra vez hasta que nos enteremos de quien tiene en su mano la solución a nuestros problemas.


