XIII Estación: Desclavan a Jesús y lo entregan a su Madre.

ME HE PASADO A http://blocdenotas2.blogspot.com
¿Puede acaso una mujer olvidarse del niño que cría, no tener compasión del hijo de sus entrañas?. Pues aunque ella lo olvidara, yo no me olvidaría de tí. (Isaias 49, 15). Estas palabras de las lecturas de la misa de hoy parece que están dirigidas a la Virgen María. Todos, incluso Dios Padre, si se puede hablar así, (Dios mio, Dios mio, por qué me has desamparado. Mateo 27, 46) le abandonan. Ella, "Refugio de los pecadores", acoje en su regazo al que cargó con nuestros pecados. Ella, "Trono de la Sabiduría", consuela al mismo Dios. Renovamos el propósito de ayer con un nuevo matiz: mirar a María como "único" punto de apoyo que no falla en nuestro camino hacia el cielo: "Medianera de todas las Gracias".


